sábado, 2 de junio de 2012

Sueño profundo.

Estaba a punto de dormir, escuchó un ruido. Provenía de bajo de su cama. Se asomó con cierto miedo. Era casi la media noche, de su brazo derecho sostenía un peluche a pesar hace mucho tiempo no lo tenerlo cerca, esa noche estaba con él. Algo inconscientemente le hizo dudar en asomarse, pero una curiosidad mayor llegó. Con los pies en la cama y la cabeza colgando, miró debajo de aquellas tablas bajo el colchón donde él dormitaba. Observó sólo oscuridad ¿Qué más podría ver sin luna introduciéndose por la ventana? con un salto se introdujo hacia abajo. Sintió frío; allí era más grande de lo que pensaba. Cierta luz lo alumbraba, era una luz muy incandescente dejándolo sin razón a dónde ir. Una sombra vio a lo lejos. Las dimensiones de aquel lugar perdieron importancia empezando a perseguir al ente distante. Ya no estaba esa luz que hubo en un principio, ahora sólo era un túnel recto. Lejos de ahí, en aquel larguísimo ducto, encontró otra luz que no era tan incandescente, pero le proporcionaba calor. Escuchó su nombre con la voz más suave y angelical, un nudo en la garganta sintió, no supo explicarlo; era su madre. Su padre, también estaba ahí, con aquella pipa que jamás soltaba; sus amigos, con quien le gustaba divertirse, estaban inquietos corriendo de un lado a otro. “Será un sueño” pensó, con un gesto de inmensa alegría “De ser así no quiero despertar” se dijo corriendo hacia sus seres queridos. Era verdad, ya no despertaría.
Ya no es un niño”  mencionó un paramédico intentando salvar la vida del pobre viejo quien con mucho sentimiento parecía abrazar su peluche de la infancia. Su corazón era débil donde ya no era amado, sólo sollozos se escuchaban. Él, era otra vez niño y jugaba en un sueño profundo.

jueves, 17 de mayo de 2012

Sólo tiempo.

Tú que no eres Izy, te maldigo bajo las horas antes de salir el sol.

Romperé mis estereotipos ¿qué más quedará de mi? Hay una incógnita aquí, pero ha sido ya respondida con la verdad. Siento adrenalina entre la mentira ¿y dónde queda lo demás? Ya ha perdido el sentido en su propia esencia, así el mismo amor por el oficio que se vuelve monótono y competitivo, quedando tan sólo querer sacar tu presencia, presencia profunda que llena los huecos faltantes y desvela mis profundas necesidades de tener un momento a tu lado. Libre sobre cualquier pensamiento eterno se estanca la esencia de ti, te has vuelto un rebelde aquí en esta repetitiva ciudad y amo, amo tu existencia maldecida, escondida, secreta, aullante, a la que no podrás entender, y yo, yo amo, canto con el corazón. Habrá más que decir cuando ha querido salir lo más profundo, preguntándome qué tan hondo he caído y si tú eres almohadilla en esta travesia, ¿serás simplemente un paso más? o una lámpara mágica a los viajes lejanos de la eterna realidad que cada vez se vuelve tan falsa. Pido un momento de silencio para reaccionar. Cargar un poco mis ánimos para sentir que no he fallado esta noche, otra vez. Todo suena tan peculiar una noche más, pero ya lo real permanece en la oscuridad, a donde Izy es privada de entrar. Momentos en los que se regresa a Arabia en busca de aventuras, parecen ser todas de noche casi irreales, pero han de salvar una y otra vez tu vida, vida, vida magnífica de historias pertenecientes a siglos atrás, simplemente una forma de ocultar los tabús incomprensibles. Ahora pongo en juicio, lo que jamás debió ser de mi propia esencia, lo que debió ser solo un sueño y quedarse ahí, pero realidad extraña se ha vuelto y no puedo entenderlo no sé a dónde me llevará este camino, a los cuatros elementos justifico ha sido culpa del viento y del tiempo, conmigo han jugado. Venus jamás entenderá que el amor no subsiste por su presencia y otros dioses me aconsejan. Mercurio me hizo siendo mensajera y no correspondida del amor. Todo tendrá un sentido, ¿podrás comprenderlo? Por ahora dejaré en duda lo que tú no entiendes, lo que yo deseo guardar, lo que el mundo no sabe, lo que el tiempo dirá.

jueves, 10 de mayo de 2012

Tierra

Sombra perversa que sigue mis pasos, siempre ahí tan oscura y a mi lado. No dejas de guiar este camino versátil enamorado del viento, bajo un signo mensajero. Pero tú, maldita sombra pegada a la tierra, pedazo de polvo infértil, con gran poder, confiado de Venus que te corona de laurel. Me atrapas y no me dejas escapar, te tengo, me tienes, al fin al cabo siempre estamos uno tras el otro, sin dejarnos ir. Veo la luz, pero te ausentas junto a la pared, me miras con esa lóbrega forma de ver tuya, sólo me miras tomándome con tus oscuros matices. Me acerco a la luz y me miras, estoy tan cerca de la luz y me miras, estoy a punto de tocar la luz y me miras, me sostienes del brazo, me detienes. Te burlas porque me tomas y regresas mis pasos para sólo contemplar la luz a tu lado, “las estrellas allá en el cielo podrán durar siglos”, dices “pero tú y yo estaremos juntos siempre” terminas. Yo, yo quisiera ser infinito apartado del “Siempre” y volverme siglo, estrella, brillante. Es irónico que tú, con ese color sombrío jamás me observes en la oscuridad ¿Por qué te alejas? Ahora ¿Dónde estás? O serás tú quien me acobija en mis peores momentos. Al menos me propondré a cambiar esa imagen tuya del héroe que me arropa. Si bien, ambos conocemos la noche y sabemos el momento más oscuro cuando ni uno ni el otro se tiene, pero se es libre, pocos momentos dura la paz, la soledad, la perfecta calma en la oscuridad, en ese dolor de poquito que nos mata pero disfrutamos más que la cotidianeidad, ¿Lo disfrutamos? Verdad que ¿Lo disfrutamos? ¡Oh sombra! Vuelves a aparecer cada día continuando nuestros pasos juntos mirando el cielo añorando la oscuridad y la paz, mirando al suelo soportando la oscuridad y la guerra.

lunes, 16 de abril de 2012

Agua

Es curioso porque después de mucho tiempo subo mis escritos, en fin nada en especial, sólo que lo disfruten ;)

De mi boca miras como fluye el pasado y ya no deseas más que se estanque el agua, pero cavas zanjas muy profundas y las aguas de mi ser las recorren y caen. No se pueden levantar, ahora tú eres nube, te vas.  Me dejas entre tus abismos, a ¿dónde has ido? No entiendo exactamente cómo te vuelves ligero y te vas, te vuelves en masa frágil y brío lleno. Te vuelves utopía majestuosa de matices opacos sobre mi cabeza. Me saturas de tu nada, de las cosas que no das explicación. Entonces intento salir de este cause, tranzando caminos por doquier a ¿dónde voy? Me guío por el viento cómplice, susurrante de rutas secretas, me dejo caer a veces y ya ni sé si agua llevo pero te sigo a ti, con tu aliento a mar, siempre a sal, amargo. Soy río y te transformo en océano, profundo, misterioso, oscuro, infinito, lleno de vida, enorme, mareante, inerte y es que a ti me dirijo aunque mi pensamiento sabe que volverás a orillarme convirtiéndome en río, siempre distante y de algún modo a ti estoy ligada.

lunes, 19 de marzo de 2012

Poema región 4 1/2

Algo de hace mucho que quería dejar. Pd: el tiempo es relativo.

No cierres los ojos, no me dejes caer a mí sola, no quiero sentir que soy sólo yo quien siente este amor. No cierres los ojos cuando te besó, el cuarto permanece frío mientras tú te ausentas. No cierres los ojos, ni rías suavemente, no quiero pensar que de mí te burlas. No cierres los ojos porque te extraño cada vez que lo haces. No cierres los ojos cuando estés conmigo, deseo penetrar en tu mirada mi corazón puro. No cierres los ojos, cuando te estoy mirando, cuando deseo profundamente acabar en tus brazos, en tus labios, en tu cabello, tus dedos, tu pecho. Encontrar tus ojos abiertos hallando en ellos al menos una luz de amor sincero.




lunes, 5 de marzo de 2012

La niña de la granja.

Hace mucho tiempo en algún lugar lejano, vivía una niña en una granja, donde había animales desde gallinas hasta avestruces, desde vacas hasta búfalos. Un día andando por el corral de las vacas, miró algo en el suelo, tenía un aspecto verdoso y mal oliente. La niña tomó un palo y la interrogó:
¿Qué eres?- preguntó la niña llena de curiosidad.
Soy una mierda.- contestó el pedazo viscoso del suelo.
Una mierda.- repitió ella con intensidad.
Sí, soy eso nada más que una mierda.
La niña en realidad nunca había visto una mierda en su vida y le daba curiosidad su función o su proveniencia así que de nuevo la interrogó:
Mierda, ¿para qué sirves?
Para nada, soy lo que desechan los animales, no soy más que una mierda.
Entonces.- mencionó la niña con una tenue voz. – antes eras parte de un animal.
Sí.- contestó la mierda malhumorada. – fue un proceso cansado. Veras, yo solía ser una planta tranquila y libre, hasta que cierto día un animal de enorme tamaño me comió. Desconozco su nombre, pero le llamé “vida”.
 La niña que sabía cada uno de los nombres de sus animalitos, supo que se trataba de una vaca, no quiso mencionarlo, así que dio seguimiento al relato que la mierda le hacía.
Eso sólo fue el principio, pues de ahí tuve que pasar a un lugar oscuro. De ser una seria planta, me estrujaron hasta dejarme sin fuerzas, pensé que sería lo único, pero en mi debilidad quise salir adelante.
La niña escuchaba atentamente palabra por palabra de la mierda, pues le parecían fascinantes los sucesos que le contaba. Por lo tanto no lo interrumpía ni un segundo.
Cuando pensé que saldría.- mencionó la mierda alzando parte de su cuerpo al cielo. – llegué a otro lugar oscuro, ahí conocí a ciertas cosas que al principio me agradaron, luego estos me empezaron a descomponer. Dándome este olor mal oliente y privándome de lo poco que tenía. Desnudo, me elevaron a un lugar. Aquí había abundante agua, esta era deliciosa y me llené de ella. Esto me dio una esperanza y me sentí nuevo otra vez. Estaba gustoso a pesar de que era muy oscuro ahí, por eso fue que seguí caminando en aquella “vida”. Pero cuando todo parecía salir a la perfección llegué al último lugar oscuro de todas partes caía una un ácido que carcomía mi piel desnuda. Ya no podía más, era demasiado para mi y heme aquí, hecho una mierda por la “vida” que sólo me trató con una mala cara, aun cuando me dio esperanzas, pero al fin y al cabo terminé siendo una mierda.- sollozó profundamente y continuó diciendo. – jamás podré volver a ser la planta aquella que fui, la que con el viento se movía a su compás de libertad. Ahora soy pura mierda y nada más.
La niña miró a la mierda y la tomó con sus pequeñas manos. A pesar de ser sólo una niña sabía mucho de animales y plantas, amaba a cada ser por igual. Habiendo tomado a la mierda la llevó a un montón de tierra y ahí la esparció delicadamente y le dijo.
Mierda incorpórate de nuevo a la tierra y no te lamentes más, tengo un buen presentimiento de ti. – dijo sonriéndole y rociando un poco de agua sobré ella y la tierra.
Un buen presentimiento si sólo soy una mierda.
La niña se marchó haciendo caso omiso a las palabras de la mierda. Los días pasaron y la mierda poco a poco se incorporaba a la tierra y los demás minerales, hasta crear una mezcla homogénea. La mierda ahora era más que eso, ahora pertenecía a la misma tierra. Después sentía un cosquilleo por debajo de sí misma. Era un brote de alguna planta. La abrazo porque sintió un afecto inexplicable por ella. Siguieron pasando los días y la mierda que era parte de la tierra, se incorporaba a la planta, hasta unirse. Cuando salió de la tierra se transformó en una hermosa flor, de tallos fuertes, hojas brillantes, pétalos grandes y llamativos. La mierda miró al cielo, ya siendo una radiante creación de extremada belleza, dándole gracias a la niña porque confió en que a pesar de que la “vida” lo había convertido en una mierda, todavía había esperanzas de transformarse en algo que de verdad valiese la pena, aun más que una simple planta verde.

martes, 28 de febrero de 2012

Entrevistando a Cthulhu.

Reportero: Muy buenas tardes señor Cthulhu, me es grato saludarlo y saber que ha me permitido el privilegio de hacerle esta entrevista.
Cthulhu: Eh, bueno que puedo decir, nunca en todo el tiempo que he estado en la tierra alguien me ha entrevistado.
Reportero: Oh es algo que no lo sabía, en fin, me gustaría empezar la entrevista.
Cthulhu: De acuerdo.
Reportero: Cuéntanos, ¿cómo es que llegaron tus antepasados a nuestro planeta?
Cthulhu: Pues nuestro planeta era muy seco y nosotros a decir verdad eran más pequeños que mi tamaño. Un día un sabio nos indicó un planeta azul y fue como llegamos.
Reportero: Espera has comentado que sus cuerpos eran más pequeños y ¿a qué se debe que hayan crecido?
Cthulhu: Oh es fácil de explicar, veras el agua de aquí nutrió nuestros cuerpos incrementándolos de tamaño.
Reportero: Pero, entonces no eran muchos los de tu planeta, porque ¿dónde cabían?
Cthulhu: Pues al principio fue un tanto difícil el hecho de que todos queríamos venir a este planeta, posteriormente sólo se nos permitía venir tres veces al año, por este hecho nuestros cuerpos dejaron de crecer.
Reportero: Bueno Cthulhu y a que se debe que no vengan más a nuestro planeta.
Cthulhu: Después de mucho tiempo de venir, los mismos nutrientes que existían en las aguas del planeta  hicieron que nuestras mismas bacterias crecieran dando vida a este mundo. Poco a poco veíamos como evolucionaban, era maravilloso verlos cambiar a lo largo de los años. Al llegar a su etapa evolutiva final nos dimos cuenta que les causábamos temor y se alejaban. Es por eso que decidimos abandonar este planeta para que fuera floreciendo por sí mismo, sin embargo queríamos saber cómo era ese proceso y yo fui el encargado de vigilarlos.
Reportero: Increíble jamás pensé que la vida pudo haber empezado de este modo.
Cthulhu: Que puedo decir, je je.
Reportero: Cthulhu, cambiando de tema ¿cómo es que Lovecraft supo de tu existencia?
Cthulhu: ¿Lovecraft?
Reportero: Si, Howards Phillip Lovecraft.
Cthulhu: Ooh te refieres al pequeño Phil. Ese pequeño era muy travieso, una vez lo encontré cerca de un muelle y aun no sé cómo me vio, pero me gritaba, como para que me acercase a él, si recuerdo que me decía “ven pulpo ¡ven!” en ese momento, yo le platicaba muchas aventuras que había vivido en el pasado y él las complementaba, tenía mucha imaginación aquel niño.
Reportero: Como última pregunta, aunque no quisiera, ¿fue idea tuya o de Lovecraft lo de los tótems?
Cthulhu: Los tótems en realidad tienen para mí un valor sentimental, ya que en una de esas que me asomaba al mundo exterior, en las orillas de una bella playa me encontré a una hermosísima sirena, con la cual tuve una relación amorosa por mucho tiempo, ella me demostró su amor creándome en un pedazo de madera, fue algo muy romántico de su parte (se pone rojo). Después termino nuestra relación y conocí a un sinfín de bellas criaturas y como muestra de su amor les pedía que me hicieran en un pedazo de madera.
Reportero: Todo lo que me ha dicho señor Cthulhu es verdaderamente impresionante, lástima que se nos ha acabado el tiempo, gracias por su tiempo.
Cthulhu: No es nada, pequeña criatura.